Yo se que no va a gustar de mí, lo sé, lo presiento, entonces voy, y gusto de esa persona. Soy un hijo de puta. A veces creo que me lo hago a propósito, que gusto de alguien que sé que no me va a dar bola para sufrir levemente un miedo a ser rechazado, que un desamor que podría ser, si no fuera tan cagón si me animara a arriesgar para perder. O quien te dice, ganar, si es que una vez a la suerte se le ocurre ponerse de mi lado.









